jueves, 27 de noviembre de 2014

Hamburguesa de calabaza asada con romero y avena

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No siempre menos es más pero en el caso de esta hamburguesa no hace falta mucho para obtener todo el sabor y las increíbles propiedades de esta hortaliza tan típica del Otoño.

Hoy es el día de Acción de Gracias y en Estados Unidos las familias se reúnen alrededor de la mesa para degustar platos tradicionales y disfrutar de una velada en familia.

Antiguamente se reunían a compartir un banquete para agradecer la buena cosecha y el trabajo en equipo de la comunidad, hoy en día es una celebración familiar que da inicio a la época navideña.



La calabaza forma parte del menú con el famoso pastel de calabaza y ya que mi hermana trajo una hermosa y gigantesca calabaza del huerto de mis padres he querido darle un giro y en lugar de preparar el clásico he optado por otro clásico indiscutible de la cultura norte americana como es la hamburguesa, en una versión sana y vegana 100%.

La calabaza es una hortaliza que en su mayor parte está compuesta de agua, rica en minerales, antioxidantes y fibra por lo que es perfecta para dietas bajas en calorías. En este enlace tenéis una explicación detallada de las propiedades nutritivas de esta hortaliza tan versátil.


Ya que tengo esta enorme calabaza en casa he pensado hacer todas las recetas posibles con ella así que prepararos porque viene una avalancha de color naranja.

La hamburguesa de hoy la he preparado en apenas 1 hora y el resultado como podéis ver en las fotos ha sido espectacular. Estoy feliz de tener inspiración y sobretodo ganas de compartir mis recetas de nuevo.



¡Disfrutad!

Ingredientes para unas 4 hamburguesas: 

450g de calabaza
1 puñado de copos de avena pequeños
Romero al gusto
Pimienta negra
Aceite de Oliva Virgen Extra
Sal marina natural del Atlántico

Para acompañar: 

Unas hojas de espinacas frescas
Unas tiras de pimiento verde y rojo
1 rodaja de berenjena



Preparación: 

Cortar la calabaza en rodajas sin pelar. Engrasar una bandeja de horno y disponer las rodajas. Salar, rociar con un poco de aceite de oliva y repartir el romero al gusto.

Asar a media potencia hasta que la calabaza esté tierna. Si hace falta dar la vuelta a las rodajas para que se cocinen bien por ambos lados.

Una vez lista la calabaza dejamos que se enfríe un poco y separamos la pulpa de la piel.

En un bol mezclamos la calabaza con los copos de avena, un chorrito de aceite, un poco de pimienta y corregimos de sal. La avena funciona como aglutinante, si vemos que quedan muy secas se puede corregir con un poco de agua o leche de soja. Me han quedado un poco pegajosas pero la avena se empapa del líquido que pueda tener la mezcla y pasados unos minutos la masa se seca bastante.



Tengo que admitir que cuando cocino lo hago bastante a ojo a no ser que sea un bizcocho o algo muy específico que no haya preparado nunca. El truco de las hamburguesas es que queden firmes y jugosas y con esta receta lo he conseguido.

La cuestión es ir probando y no rendirse nunca ;)

Calentamos una parrilla, me encantan las marcas que dejan en las verduras éstas sartenes. La engrasamos y a fuego medio-fuerte cocinamos la hamburguesa. Para darle forma con las manos es bien fácil, rellenamos el puño con la masa y damos vueltas hasta que tengamos una burguer bien bonita.

No hay que aplastar la hamburguesa una vez está en la plancha, la calabaza ya está cocinada y la avena es tan fina que una vez mezclada se ha deshecho. Conseguiremos una textura jugosa por dentro y crujiente por fuera.

Cocinar la hamburguesa hasta que esté bien dorada por ambos lados. Hacemos la rodaja de berenjena y las tiras de pimiento en la misma parrilla y apartamos del fuego.



Tostamos el pan de hamburguesa y ponemos un chorrito de aceite o la salsa que más nos guste, las hojas de espinaca y la berenjena asada encima. Sobre la berenjena disponemos la hamburguesa de calabaza y acabamos con las tiras de pimientos asados.

No he usado ninguna salsa porque no quería que fuera un plato con excesivas calorías pero ya lo sabéis, la cocina es imaginación así que dejar que fluya.

Bon profit!!!

jueves, 13 de noviembre de 2014

Bizcocho de naranja, agua de rosas, miel de romero y pistachos

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¡Estoy de vuelta! 

Hola a tod@s los que habéis seguido ahí, gracias por vuestro cariño y paciencia. Me ha costado, han sido meses complicados, buenos y duros a la vez, de tomar decisiones y de aprender a vivir con ellas. 
Necesitaba aire, estar conmigo misma, perder un poco el norte para encontrar mi sur, vamos, que no quiero ponerme poética pero básicamente a falta de inspiración decidí vivir fuera de la cocina. 

Ahora siento la necesidad imperiosa de nuevo de agasajaros con mis creaciones, siento viva la llama de la cocina de nuevo y quiero compartir mis platos como antes. 

Al principio de empezar este blog mi cocina, las fotos, todo en general, eran bastante rústicos. Ahora quiero enfocarme en una cocina sana, light, ecológica y baja en calorías. 

La receta de hoy puede sonar demasiado dulce pero es una delicia ligera y llena de matices que os recomiendo que probéis. Ya hace frío, apetece un té caliente y una manta en el sofá y ¿qué mejor compañía para un buen libro que un exquisito trozo de bizcocho? 

Este bizcocho lo preparé para un evento de inspiración libanesa y tuvo mucho éxito. Quería preparar un dulce sencillo de comer, sabroso y que uniera los sabores que predominan en la repostería del Líbano. 
Lo primero fue decidir la base y escogí la receta de bizcocho light del libro Delicias Veganas de Toni Rodríguez. Sus fórmulas son tan sencillas de reproducir que me encanta porque nunca fallan. 

Cuando tengo que preparar un menú para una cena o una comida en mi cabeza aparecen miles de combinaciones, voy a la frutería y me inspiro con todo pero si antes no lo he probado para estar segura busco en internet si a alguien se le ha ocurrido ésa combinación y me lanzo. 

Podréis pensar, no es tan original entonces. Pero lo que me satisface es que sin haberlo visto en ningún sitio mi cabeza es capaz de crear esas combinaciones deliciosas. Estoy feliz y orgullosa del don que tengo, sobretodo porque hace feliz a las personas. Comer es un placer inigualable y disfruto como una niña creando nuevos platos y sirviéndolos. 

Esta vez quería saber si la miel y el agua de rosas con los pistachos y la naranja no iban a ser demasiado pero resulta que en el blog La cocina de Aisha hay una receta parecida, así que lo preparé y la respuesta fue inmediata: visualmente es precioso y en el paladar se deshace con una esponjosidad deliciosa. 



Aquí os dejo la receta para 6 personas. ¡Disfrutarlo! 

Para el bizcocho: 

200g de harina de trigo (si es integral intensificará los sabores)
1 cdita de bicarbonato 
1 cdita de levadura en polvo
1/2 cdita de sal
1 cdita de canela en polvo
8 vainas de cardamomo, molemos los granos
80ml de sirope de ágave
90ml de aceite de girasol
110ml de leche de soja o arroz

Para el sirope: 

2 naranjas de zumo
2 cdas de miel de romero 
2 cditas de agua de rosas 

Pistachos para decorar y ralladura de naranja


Instrucciones: 

Tamizar la harina para ayudar al bizcocho a subir. 
Mezclar en un bol la harina, el bicarbonato, la levadura, la canela, el cardamomo molido y la sal. 
Agregar el sirope, el aceite y la leche. Con ayuda de las varillas manuales obtendremos una masa fina y sin grumos. 
Engrasar un molde de bizcocho y hornear a 150º o hasta que esté bien cocinado. El truco para saber si un bizcocho está listo es pinchar con un palillo en el centro, si sale limpio es que ya puedes sacarlo y ponerlo a enfriar. 

Recomiendo no sacarlo del molde en caliente o se puede romper. Dejar que e enfríe unos 5 minutos y entonces con dos golpes secos por la parte de abajo debería salir perfectamente. Ponerlo sobre una rejilla y preparar el sirope. 

Para el sirope en la receta que vi calentaban la miel pero desde pequeña aprendí que en la India consideran que la miel en caliente se vuelve venenosa para el cuerpo con lo que me limité a calentar un poco el zumo de las dos naranjas con el agua de rosas y una vez apagado el fuego añadí la miel. Mezclar bien todos los ingredientes del sirope.

Con cuidado ir rociando el bizcocho con el sirope procurando que penetre bien y decorar con los pistachos partidos y la ralladura de naranja.

Para l@s vegan@s se puede sustituir la miel del sirope por sirope de ágave. 

¡Espero que os guste! Buen provecho ;) <3